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Personas Altamente Sensibles ¿Qué es la Alta Sensibilidad?

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por Adonis Warlock

 

Para saber si eres una persona altamente sensible o sensitiva (PAS), primero conviene definir qué entendemos por la alta sensibilidad.

En los años setenta del siglo pasado, la psicóloga americana Elaine Aron llegó a la sorprendente conclusión de que dos de cada diez personas son considerablemente más sensibles. Estamos hablando de un 20 por ciento, que no es poco. El dato puede extrañar, ya que una queja bastante común de las personas muy sensibles es que no conocen a nadie como ellas. Muchas de las PAS, antes de descubrir ese rasgo, están convencidas de que no hay nadie tan raro como ellas.

Lo habitual es que pasen gran parte de su vida sin saber que pertenecen a ese gran grupo «PAS», creyendo que son las únicas extrañas y de las muy pocas que sufren por tener las emociones a flor de piel, por sentirse más vulnerables y más abiertas de cara al sufrimiento presente en el mundo.

 

La gran mayoría, antes de saber que ser muy sensible es bastante normal y que encima tiene un nombre —el rasgo de la alta sensibilidad—, sufre por lo mencionado, se siente profundamente incomprendida, lo cual le puede generar una intensa soledad.

Muchos, por no llamar la atención, procuran adaptarse, fingiendo que son como la gran mayoría, siempre comparándose con aquellos que aparentan ser más fuertes y menos sensibles.

No todas las personas con una elevada sensibilidad sufren, no todas fingen o sienten la necesidad de esconderse. Existe un grupo de personas altamente sensibles que no se atormentan de esa manera. Se reconocen en cierto modo en el concepto de la alta sensibilidad, pero no lo viven como algo molesto.

Una PAS, con sus sentidos muy sensibilizados y afinados, capta una enorme cantidad de información. Las personas altamente sensitivas se caracterizan, entre otras muchas cosas, por una mayor receptividad ante estímulos de todo tipo, desde los más obvios hasta los más sutiles. Hay muy poca cosa que escape a la atención de una PAS. No tiene que hacer ningún esfuerzo para registrar todo lo que se presenta ante su campo visual, auditivo y olfativo. Ve todo, oye todos los sonidos y huele todos los aromas, hasta los olores menos agradables si es que los hay. La información le llega indiscriminadamente.

Y todo eso, esa avalancha de estímulos que va percibiendo la PAS, influye en sus emociones; se puede decir que es más reactivo frente a los estímulos, tanto si son positivos como negativos. Si una PAS no es consciente de que esto le pasa, de qué le llega, recibe, de la enorme cantidad de estímulos sensoriales que influyen directamente en su estado emocional, difícilmente puede entender por qué se cansa más rápido que una no PAS. Llega a saturarse y estresarse por un exceso de estímulos y como consecuencia de esto puede incluso bloquearse.

Muchas PAS se han dado cuenta de que son sensibles al efecto de la cafeína; algo en principio bastante comprensible, porque todo el mundo sabe que ésta es un estimulante, sin embargo muchas PAS reaccionan de manera mucho más fuerte de lo esperado. Les ocurre con todo tipo de sustancias y pueden llegar a presentar intolerancias y alergias alimentarias.

Una PAS tiene la capacidad (más o menos desarrollada) de percibir el estado emocional o físico de otra persona al entrar en contacto con ella. Al percibir así al otro, aunque sea sin querer, enseguida establece una conexión, que a veces se hace tan intensa que es como si la PAS entrara en el estado físico-emocional de la otra persona, percibiéndolo como si de una experiencia propia se tratara. Es como si absorbiera el estado ajeno.

Los Cuatro Pilares

La PAS suele tener una fuerte conexión interior con la naturaleza en muchas de sus facetas. La mayoría necesita algún tipo de comunión con el mar, el bosque o la montaña para cargar las pilas y regenerar su fuerza interior. Esa profunda conexión es una auténtica vivencia espiritual, y la espiritualidad es algo sin lo que muchas PAS no podrían vivir.

La percepción sensitiva y las fuertes emociones juegan un papel muy importante en la manera en que una PAS experimenta la belleza en general, especialmente en las artes y, por supuesto, en la naturaleza en su sentido más amplio.

A las PAS generalmente les suele costar mucho encontrar el lado positivo de su hipersensibilidad. Y es lógico, ya que la persona que no consigue equilibrar su extrema sensibilidad se topa continuamente con las facetas problemáticas, la sombra de su don.

Podemos desear intensamente que la sociedad, «la gente», cambie para que nos sintamos mejor, pero la cosa no funciona así. Si quieres cambios, tendrás que cambiar tú. Cuanta más consciencia tomes de quién eres y cómo reaccionas ante las situaciones que vas encontrando en tu camino vital, más medidas podrás tomar.

Investigación científica

En el año 2014 se publicó un interesante estudio realizado por científicos de la Universidad de Stony Brook, la de California, la de Manmouth y el Albert Einstein College of Medicine según el cual se ha podido demostrar que, efectivamente, existen diferencias de funcionamiento y de activación en el cerebro de las PAS y las no PAS.

 

15 Rasgos de las PAS

  1. Sienten con mayor intensidad. “Les gusta procesar las cosas a un nivel más profundo”, afirma Ted Zeff, autor de The Highly Sensitive Person’s Survival Guide. “Son muy intuitivos, y llegan hasta el fondo de las cosas para llegar a descubrirlo todo”.
  2. Son más reactivos emocionalmente. La gente más sensible reacciona más frente a cualquier situación.
  3. Probablemente estén acostumbrados a oír: “No te lo tomes de forma personal” o “¿Por qué eres tan sensible?” Dependiendo de la cultura, la sensibilidad se puede considerar un valor añadido o, por el contrario, algo negativo
  4. Prefieren hacer ejercicio solos. Es un momento íntimo de conexión y alta expresividad con su cuerpo, por lo que consideran mejor experimentarlo de manera solitaria.
  5. Les cuesta más tomar decisiones. Se sienten más decepcionados que los demás al tomar una decisión “equivocada”.
  6. Son muy observadores.
  7. No todas las personas sensibles son introvertidas.
  8. Trabajan bien en ambientes de equipo. 
  9. Son más propensos a la ansiedad o la depresión (pero solo si han vivido experiencias negativas en el pasado).
  10. Los sonidos desagradables pueden ser bastante más molestos para una persona altamente sensible.
  11. Las películas violentas son las peores.
  12. Lloran con más facilidad.
  13. Son muy amables y cuidadosos de las reglas cívicas. Siempre y cuando éstas estén bien fundamentadas.
  14. Son más sensibles a las críticas.
  15. Trabajan mejor en un cubículo cerrado. Mientras que en oficinas abiertas, pueden sentirse mas vulnerables.

 

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