Si tú acabas de perder a alguien que amas quiero hablarte de corazón a corazón, habrás de pasar por un mar de lágrimas antes de aceptar que no volverá, implorarás más de mil veces que todo vuelva a ser como antes sin éxito alguno, te enojaras hasta la rabia al no poder cambiar la situación y también intentarás negociar pero al final te darás cuenta que ningún precio a pagar logrará devolverte a la persona que amas.
Así como todo esto es cierto y te sentirás en la montaña rusa de emociones, preocupando o desesperando a los que te rodean por no poder “ayudarte”.
Cuando creas que el duelo esta completado tendrás tus recaídas, no obstante también es cierto que habrá aprendizajes.
Si esta persona es la que más has amado y sientes que nadie podrá ocupar su lugar entonces te diré algunas cosas que muy probablemente aprenderás con su pérdida si vives el duelo y sales avante de el:
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Te darás cuenta que nadie es imprescindible para que sigas viviendo
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Sabrás que eres invencible, si, te darás cuenta que ya nada puede tirarte
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Conocerás la fuerza de tu corazón pues a pesar de que creíste que se iba a parar de tanto dolor es más fuerte de lo que creías
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Entenderás que ante los hechos consumados solo queda aceptación
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Aprenderás a valorar las sonrisas y los momentos de felicidad
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Serás consciente de que todos estamos en este mundo de paso y que por lo tanto todos nos vamos a ir cuando tenga que ser sin importar que no estés de acuerdo con eso
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Comprenderás que tienes que cambiar cosas de ti desde la raíz
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Vivirás intensamente cada una de tus emociones
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Serás mas empático con otras personas que pasen por una pérdida
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Descubrirás que puedes amar toda tu vida sin volver a ver a la persona que amas
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Reconocerás que nadie puede entender tu dolor completamente pues es tan profundo que jamás lograrás explicarlo
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Crecerás de forma acelerada
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Experimentaras muchas facetas de ti que jamás creíste posible
Y lo más importante es que en algún momento, cuando las lágrimas más amargas hayan pasado, entenderás que eso tenía que sucederte y que jamás fue un castigo, tu culpa o un golpe de mala suerte. Simplemente así tenía que ser.
Todo lo que vivimos es parte de un plan mayor, y llegará el momento en que tu corazón acepte que tenías que vivirlo.
En la luz siempre hay obscuridad y en la obscuridad hay siempre luz. Aprende a sacarle aprendizaje a las experiencias dolorosas porque en la crisis también se crece y este crecimiento se desarrolla desde lo más profundo de tu Ser.
Reconoce la fuerza que habita en ti, nadie sabe lo fuerte que es hasta que ser fuerte es la única opción.
Por: Lizbeth Márquez (Calli)

