Farah Leyei Zeraoui
Los principios Wicca se derivan del Encuentro de Brujas “Spring Witchmeet” que se llevó a cabo del 11 al 14 de Abril de 1974 que tuvo lugar en Minneapolis, Minesota, EE.UU. El Concilio Americano de Brujas fue fundado en 1973 y estaba conformado por 73 brujas de diversas tradiciones en el cual cada miembro del mismo era un practicante pagano, neopagano o de una tradición de la brujería. Esta reunión se llevó en conjunto con la “National Occult Research Association” (N.O.R.A) (Asociación Nacional de Investigación en Temas Ocultos). Entre los asistentes estaban algunas figuras del Neopaganismo como Isaac Bonewits, Gavin Frost, Oberon Zell-Ravenheart.



Este consejo se reunió por iniciativa de Carl Llewellyn Weschcke, (actual presidente de Llewellyn Worldwide Ltd., una de las editoriales más grandes del ocultismo, neopaganismo y libros de la Nueva Era en el mundo). Estos principios, que fueron oficialmente titulados en el documento «Principios de las Creencias», (pero que también se los conoce como «Los trece principios de la creencia» o «Los trece principios de la creencia Wicca»), son todavía el apoyo de muchos grupos de brujas neopaganas y practicantes solitarios.

Los 13 principios no son mandamientos ni reglas morales, pues como sabemos en Wicca no existen tales cosas, pero hay que recordar que estos principios no se hicieron meramente para los wiccanos, si no para varias tradiciones paganas que se juntaron a finales del S.XX. Su fin último era dejar claro a la sociedad norteamericana de la época quienes eran los paganos (o neopaganos), acabar con los estigmas culturales , estereotipos y malas interpretaciones que se tenían sobre las diversas corrientes religiosas politeístas (una pareja de dioses principalmente) eliminar la desinformación y falsos prejuicios para hacerse respetar como iguales dentro de la sociedad.
Esto mismo es lo que buscamos los paganos en la actualidad, por eso es que varios grupos, específicamente los Wiccanos los han adoptado como parte de su enseñanza y forma de vida. En este entonces se buscaba un reconocimiento gubernamental, y lo lograron, para 1978, estos principios fueron incorporados en los requisitos religiosos del Ejército de los Estados Unidos de América y en las prácticas de ciertos grupos seleccionados: el Manual para Capellanes tiene una sección sobre la religión Wicca. Esta sección fue preparada bajo la dirección del Rev. Dr. J. Gordon Melton, director del Institute for the Study of American Religion y editor de la Enciclopedia de la Religión Americana.

Aunque el Concilio Americano de Brujas se disolvió en 1974, los principios siguen siendo base fundamental de diversas creencias, ya que son una síntesis del conjunto de principios que aclaran la realidad de las religiones paganas en América del Norte, unificando y definiendo las muchas y diferentes creencias a través de los diversos caminos y tradiciones que existen hasta hoy en día.
Realmente no hay un orden jerárquico en estos 13 principios, los asistentes opinaron y aportaron desde su punto de vista, y su organización fue igualitaria en todos los sentidos.
Los principios Wiccanos
- Practicamos ritos para ponernos en armonía con el ritmo natural de las fuerzas naturales marcadas por las estaciones y las fases de la Luna.
- Nos hacemos cargo de que nuestra inteligencia nos otorga una responsabilidad única hacia nuestro ambiente. Pretendemos vivir en armonía con la Naturaleza, en un equilibrio ecológico y respetando la vida dentro de un concepto evolucionario.
- Reconocemos un poder mucho más grande que el detectado por la persona normal. Siendo tan fuerte que a veces es llamado “sobrenatural”, pero nosotros lo vemos como una parte de algo que puede ser alcanzado por todos.
- Creemos que el Poder Creativo del Universo se manifiesta a través de la polaridad y que este mismo poder reside en todas las personas y opera mediante la interacción del masculino y femenino. Valoramos a los dos por igual, sabiendo que cada uno es el soporte del otro. Valoramos el sexo como placer, como símbolo y manifestación de la vida y como una de las fuentes de energía utilizada en las prácticas mágicas y en adoración religiosa.
- Reconocemos tanto el mundo exterior como el interno o psíquico, a veces conocido como Mundo Espiritual, el Inconsciente Colectivo o los Planos Interiores, etc, viendo en la interacción de estas dos dimensiones la base para los fenómenos paranormales y los ejercicios mágicos. Prestamos igual atención a las dos dimensiones, considerando ambas necesarias para nuestra realización.
6. No reconocemos ninguna jerarquía autoritaria, pero honramos a los que enseñan. Respetamos a quienes comparten sus conocimientos y sabiduría y apreciamos a los que valientemente se han dedicado a ser maestros. - Consideramos que la religión, la magia y la sabiduría nos unen en nuestra forma de contemplar y vivir dentro del mundo e identificamos esta filosofía y visión mundial como brujería o como el camino Wicca.
- El llamarse a uno mismo brujo/a, no te hace brujo. Tampoco la herencia mágica ni las iniciaciones que puedas tener, ni los títulos que puedas colgar en la pared. Un brujo intenta controlar las fuerzas vitales dentro de sí mismo, a fin de vivir sabiamente, en armonía con la Naturaleza y sin perjudicar a nadie.
- Afirmamos nuestra creencia en la vida, en el progreso de la evolución y en el desarrollo del conocimiento, los cuales dan un significado al universo conocido por nosotros y a nuestro papel dentro de él.
- Nuestra única discrepancia contra el cristianismo o contra cualquier religión o filosofía de vida reside en el hecho de proclamarse como “el único camino posible”, privando la libertad a los demás y suprimiendo otras prácticas y creencias religiosas.
- Como brujos americanos no estamos involucrados en debates sobre la historia del Arte Wicca, los orígenes de los distintos términos, la legitimidad de varios aspectos de diferentes tradiciones, interesándonos únicamente por nuestro presente y futuro.
- No aceptamos el concepto de “mal absoluto” ni adoramos a ninguna entidad conocida como Satanás o Diablo, tal y como lo define la tradición cristiana.
- No buscamos el poder a través del sufrimiento de los demás ni permitimos que se obtenga algún beneficio personal por tales medios.
- Creemos que debemos buscar dentro de la Naturaleza lo necesario para nuestra salud y bienestar. No nos doblegamos ante tradiciones de otras épocas ni de otras culturas, y no obedecemos a nada ni a nadie más que a la divinidad que se manifiesta a través de nuestros seres. Como brujos damos la bienvenida y respetamos todas las enseñanzas de las tradiciones que afirman la vida. Queremos aprender de todos y compartir nuestro aprendizaje, pero no deseamos que la Religión Wicca sea destruida por aquellos que sirven a sus propios intereses o a filosofías y prácticas que contradigan estos principios. Al querer excluir a todos aquellos cuyos caminos son contradictorios con los nuestros, no pretendemos perjudicar a aquellas personas que tienen un interés sincero por nuestras creencias, sin tener en cuenta la raza, el color de piel, el sexo o la edad, la cultura, la nacionalidad o la preferencia sexual.
Estos principios deberían ser más difundidos para que más gente conozca la realidad de las tradiciones paganas.
BIBLIOGRAFÍA:
CUNNINGHAM, Scott, (2002), Living Wicca: A Further Guide for the Solitary Practitioner, Llewellyn, USA.
________________ (2003), Una guía para la práctica individual, Llewellyn Español, EEUU.
MAJO, Lady (2007), Wicca y tarot: Los Secretos De La Magia De La Diosa, Ediciones Lea, España
MEENEE, Harita (2011), Neopaganismo: El renacimiento de la antigua religión, Ellago Ediciones. España.
RUTIAGA, Luis (2006), Wicca la otra brujería, Ediciones Viman, S.A de C.V, México.
SABIN, Thea (2006), WICCA filosofía y práctica de la magia luminosa, Llewellyn Español, EEUU.
