La magia es un acto de creación, el arte que pretende producir efectos de control sobre los acontecimientos por medio de encantos hechizos y rituales. Las sociedades primitivas comparten la creencia en la magia junto con las más grandes mentes de todos los tiempos, como Pitágoras y Da Vinci. La magia adquiere una percepción de la realidad a través de los niveles intuitivos e inconscientes de la mente; es inherente al ser humano y por lo tanto puede ser dirigida y manejada en forma tangible.
Pensamiento Mágico:
El pensamiento mágico, desde una perspectiva espiritual y mística, es una expresión de la conexión profunda entre el individuo y el universo que lo rodea. Se basa en la creencia en fuerzas y energías que trascienden lo visible, y reconoce la existencia de dimensiones más allá de nuestra comprensión cotidiana. Desde esta perspectiva, la magia no es solo un acto de manipulación de las energías universales, sino un camino de armonía y sincronicidad con las fuerzas naturales. Implica rituales, simbolismo y prácticas que buscan alinear al individuo con la esencia universal, despertando la intuición, la creatividad y la intención. En lugar de los tabúes o prejuicios que giran a su alrededor, en el verdadero pensamiento mágico se valora la exploración personal, la sabiduría heredada y el respeto por la diversidad de creencias. La magia es vista como una herramienta para el crecimiento espiritual, la autoexploración y la conexión con lo divino en todas las cosas, sin temores infundados o malentendidos.
Otras características del pensamiento mágico:
- Significado y consuelo: El pensamiento mágico puede proporcionar un sentido de significado y consuelo en situaciones en las que las explicaciones científicas pueden ser limitadas o insuficientes. Puede ayudar a las personas a encontrar respuestas a preguntas profundas sobre la vida y la existencia.
- Cultura y herencia: El pensamiento mágico es una parte importante de muchas culturas y tradiciones en todo el mundo. Contribuye a la diversidad cultural y a la herencia histórica de la humanidad.
- Creatividad y expresión: El pensamiento mágico a menudo está relacionado con expresiones creativas, como el arte, la música, la danza y la narración de historias. Estas expresiones pueden enriquecer nuestras vidas y transmitir significados profundos.
Pensamiento Científico: El pensamiento científico se basa en la observación, la evidencia y el método científico para comprender el mundo. La ciencia no afirma tener la ultima palabra como muchos piensan, al contrario, su naturaleza la lleva autoevaluarse, cuestionarse y actualizarse constantemente como método de mejora y así poder acercarse lo más posible a la verdad. Entre sus características se encuentran:
- Precisión y predictibilidad: La ciencia ha demostrado ser un enfoque efectivo para comprender y predecir los fenómenos naturales. Proporciona explicaciones más precisas y confiables sobre cómo funciona el mundo.
- Avances tecnológicos: El pensamiento científico ha dado lugar a numerosos avances tecnológicos que han mejorado la calidad de vida de las personas y han permitido resolver problemas complejos, desde la medicina hasta la comunicación.
- Mejora del bienestar humano: El método científico se ha utilizado para abordar desafíos importantes, como la salud pública y el cambio climático. Ayuda a tomar decisiones basadas en datos para mejorar el bienestar humano y el medio ambiente.
Equilibrio y Coexistencia: Es importante reconocer que el pensamiento mágico y el pensamiento científico no necesariamente se excluyen mutuamente. De hecho, en muchas culturas, coexisten de manera armoniosa. El pensamiento mágico puede proporcionar significado y consuelo, mientras que el pensamiento científico ofrece explicaciones basadas en evidencia. Ambos tipos de pensamiento pueden complementarse y enriquecer nuestra comprensión del mundo. Dicho lo anterior, tomemos los siguientes puntos a considerar:
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La práctica de la magia es una disciplina científica, debido a la importancia de observar y aplicar las leyes naturales en ella.
Los magos buscan adaptar sus ceremonias y ritos a los ritmos cíclicos del universo, como las mareas y las fases lunares.
Esta observación de la naturaleza se ha practicado desde la antigüedad, y también es común en agricultores y jardineros.
Los aspectos de la naturaleza como la gravedad, la polaridad y los cambios de estaciones son estudiados y utilizados en la magia.
Desviarse de las leyes naturales limita la magia, y para evitarlo es esencial para el mago entender cómo funciona la naturaleza.
A menudo, los estudiantes serios del ocultismo son versados en ciencias naturales, también los magos primitivos, son cuidadosos en la observancia de los ritmos naturales.
Tanto el pensamiento mágico como el pensamiento científico tienen su lugar y sus ventajas. Cada uno ofrece una perspectiva única que puede enriquecer nuestra comprensión del mundo y nuestro sentido de pertenencia a él.








