La magia es la manifestación y creación de nuestra voluntad a través de hechizos, cánticos, símbolos y rituales con el fin de controlar la realidad y torcerla para un fin específico. Hay mucha mala publicidad contra la Magia y una fuerte posición de escéptica hacia ella, sin embargo hay mucha diferencia entre la Magia real y la magia como la cultura pop y un sin fin de charlatanes la han mostrado.
Hace 25,000 años en la edad paleolítica, de acuerdo con la investigación de la Dra. Margaret Murray, en esos tiempos el hombre primitivo ya creía en una multitud de dioses. Ante la fuerza arrolladora de la naturaleza, el hombre le atribuía un espíritu, una divinidad a cada uno de sus elementos. Pues creía que había un dios o espíritu para controlar la lluvia, los terremotos, etc. A esto se le denomino mas adelante como Animismo. De todos los dioses a los que les asignó un atributo, hubo uno más representativo, el Dios de la Caza, pues la caza era la principal fuente de supervivencia del hombre paleolítico. Como varios de los animales que eran buena fuente de alimento tenían cuernos, era común representar al Dios de la Caza con cuernos. Siendo esta la base de porque diversos dioses de la caza o de los animales, en distintas cosmovisiones se les representa con cuernos. Algo muy distinto a las creencias judeo-cristianas quienes relacionan estas figuras con cuernos con el diablo.
En los pueblos primitivos, la magia era de gran relevancia pues los humanos de esos tiempos consideraban que el mundo del esoterismo era la esencia del todo y que todo el mundo se regia bajo las leyes de la magia, influyendo en todos los seres.
La magia no murió en los pueblos primitivos, se mantuvo presente en la humanidad a lo largo de la historia y fueron muchas figuras históricas consideradas también como eruditas o muy cultas quienes la estudiaban y practicaban. Entre ellos Pitágoras de Samos quien fue una figura muy relevante en el desarrollo de las matemáticas en tiempos de la antigua Grecia. Además de las matemáticas, se dice que dirigió una sociedad mágico-religiosa y también científica donde él y sus alumnos tenían un código secreto a seguir. En algunas biografías antiguas le atribuyen poderes divinos, y en ocasiones lo representaban como una divinidad. Por otro lado, su aportación a la numerología fue muy importante, donde nos muestra la magia que hay en los números y las matemáticas, así como su relación con la naturaleza misma. Otra figura relevante fue Sir Isaac Newton quien, de acuerdo con Keith Moore quien es bibliotecario de la Real Sociedad de Londres, de la cual Isaac Newton fue presidente: “No era sólo filósofo natural y científico. Le interesaban una amplia variedad de temas, entre ellos, religión, alquimia, lo oculto… era una persona más integral de lo que quizás concebimos como un científico hoy en día». Por otro lado está también René Descartes quien tenia un gran interés en el esoterismo rosacruz.
Sin embargo, entre estas figuras históricas, hubo alguien que se sumergió con mayor fuerza en la magia, el médico psiquiatra y psicólogo Carl Jung quien fue una pieza clave en el desarrollo del psicoanálisis. Debido a su interés en la magia recibió mucho odio por parte de colegas y hasta por su propio maestro Sigmund Freud. Jung hizo énfasis en cómo la magia podía conducirse desde nuestro interior a lo tangible, pues para él la magia no venia de una fuerza externa, sino que era inherente al humano mismo. La magia era solo la manifestación de nuestro inconsciente llevado a lo consciente.
Diversos campos de estudio científicos se han interesado en la Magia, entre ellas la psicología la cual ha considerado que hay una energía que va, como ya se mencionó, del inconsciente a lo consciente, surgiendo en forma de nuestros instintos más básicos como la supervivencia, la procreación y socializar.
Aquí es donde Jung aporta un instinto o impulso más, que es la necesidad religiosa o fuerza moral que ayuda a gobernar los instintos más primitivos, dentro de este instinto religioso están la magia y la religión como la conocemos, pero mientras la religión se enfoca en suprimir estos instintos básicos, lo cual normalmente es contraproducente, la magia busca aceptar estos instintos como parte de lo que nos hace humanos y parte de la naturaleza misma, para así aprender a trabajar correctamente con ellos y puedan ser usados a voluntad y a nuestro favor para manifestar nuestro poder mágico. Otros campos interesados en la magia son la antropología y la sociología. La antropología busca el origen de estas creencias y como influía en las sociedades primitivas, mientras que la sociología busca entender como influyó la magia en el desarrollo de estas sociedades y su evolución hasta el presente.
Fuentes:
Ira Progoff, (1973) Jung: Synchronicity and human destiny: Noncausal dimensions of human experience. Nueva York, USA: Three Rivers Press.
Murray, M. (1978). ‘El Culto de la Brujería en la Europa Occidental’. Barcelona: Editorial Labor, S.A.
BBC Mundo. (junio 11, 2016). La fascinación secreta con lo oculto que llevó a Isaac Newton a descubrir la fuerza de gravedad. BBC NEWS MUNDO: https://www.bbc.com/mundo/noticias-36500303
Echegoyen, J. (1995). Historia de la Filosofía. Volumen 1: Filosofía Griega. Editorial Edinumen






