Los ideales y valores que defienden los paganos chocan, muchas veces, con los de la sociedad de consumo (aparentar, progreso, depredación de la naturaleza, materialismo).
Los wicanos practican un mantra que dice, «renovar, reutilizar y reciclar». La búsqueda de riquezas para uno mismo resulta ilógica desde la perspectiva wicana, aunque la mayoría de ellos poseen un trabajo para pagar las cuentas y llevar el estilo de vida que desean, sin rechazar la abundancia o la estabilidad financiera.
Se intenta trabajar dentro del Ciclo de las Estaciones en lugar de intentar dominar o conquistar los ciclos naturales.
Valores comunes
Los paganos se relacionan en grupos cerrados, porque comparten valores y mentalidades. Los wicanos usan el término mundano para referirse a aquellas cosas o personas no paganas o no wicanas. Esto puede dar la impresión de que los wicanos son elitistas o exclusivistas, pero lo cierto es que lo que persiguen es mantener su cultura sin interferencias exteriores.
Respeto por la Madre Tierra
La ecología y el re
ciclaje son dos de las prácticas más comunes a todos los wicanos. La autogestión de todos los recursos para la supervivencia es un ideal, pero pocos lo consiguen.
Los paganos creen que el hombre no posee la tierra; es nuestra casa, vivimos aquí, pero nadie puede realmente ser dueño de la tierra.
La noción de posesión de la tierra es una convención social. Somos servidores del planeta y tenemos que trabajar para mantenerla con buena salud. Esto se puede hacer participando en las campañas de preservación de los bosques, renunciando a los jardines particulares, rechazando el uso de pesticidas o fertilizantes químicos, apoyando y rechazando los productos que explotan a la Tierra o a su gente. El respeto por la vida es esencial, toda clase de vida, no sólo la humana.
La wicca es una religión orientada a la naturaleza, así que los paganos están atentos a las estaciones y a cómo cambia el mundo a medida que avanza el tiempo. Son conscientes de que cada día es diferente y especial.
Igualdad
Los wicanos creen en la igualdad de sexos y de razas.
Algunos pueden escoger relacionarse sólo con un sexo o con aquellos que tienen cierto estilo de vida, pero no significa que los demás tengan que ser denigrados. Sólo muestra que el grupo está trabajando en un camino particular.
En la wicca se trata a la gente sin tener en cuenta su color, talla, habilidad, posición social o educación. Las preferencias sexuales son asunto de cada uno; siempre y cuando no se haga daño a nadie. Lo que no se permite es la violencia o los abusos. Existe una gran preocupación por el bienestar de los niños, para que crezcan con libertad dentro de familias estructuradas.
Educación
La educación, la lectura y, en general, los logros intelectuales son muy valorados. Los Festivales y Encuentros dan mucha importancia a la enseñanza. La formación wicana
incluye la lectura, la discusión, el aprendizaje, la experiencia y la investigación. La educación formal es muy apreciada, aunque, eso sí, huyendo de la pedantería. De hecho, el autoaprendizaje es tan válido como cualquier título universitario.
